Nunca he sido partidaria de ver el amor como un juego en el que uno gana y otro pierde, siempre lo he visto como una lucha en la que dos personas se ganan, para luego perderse.
23 de mayo de 2014
Y es que la vida son las pequeñas cosas.
Enamorarse. Reirse hasta que te duela. Una ducha caliente. Nadie de ti en la cola del supermercaado. Una mirada. Recibir cartas. Dar una vuelta en coche. Escuchar la lluvia caer en el suelo. Una llamada a las tanta de la mañana. La playa. Reírse de uno mismo. Las llamadas a media noche para salir. Los viajes en coche con los amigos de verdad. Tener un sueño bonito. La ilusión. Ganar una pelea. Coger de la mano a alguien a quien quieres. Oír las risas de amigos. Encontrarte por la calle con un viejo conocido y descubrir que algunas cosas (buenas o malas) no cambian nunca. Ver amanecer. Hacer un regalo. Que te besen. Despertarte y ver que aún te quedan horas para dormir. Escuchar de manera casual a alguien que dice algo bonito sobre ti. Superarse.
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