22 de mayo de 2014

Luego no me preguntes por qué he cambiado.

Llevábamos un par de días sin hablar, no sé si no lo hicimos por orgullo o simplemente por ignorancia, pero sigo abriendo tu conversación al entrar al whatsapp, miro tu última conexión, tu en línea y rezo porque todo vuelva a ser como antes, te hablo yo de nuevo, porque tú eres demasiado importante para tener que empezar la conversación..

Hola:)                     
                 Buenas:)
¿Que tal?               
             Bien, y tu?

Como si no me conocieses de nada, como una desconocida, que ya no sé ni que responder, tal vez responderé un también y se me rompe el alama, cuando me muero por decirte que te echo muchísimo de menos, pero no creo que eso quieras oírlo o al menos es la impresión que das, sin interesarte lo más mínimo por mi. En esta conversación lo vuelvo a perder todo y me veo otra vez sin poder hacer nada. 

Luego no me preguntes por qué he cambiado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario