22 de octubre de 2014

Sálvese quien pueda.

Dicen que todos los días se aprende algo nuevo, hoy he aprendido a romper un vaso que nunca supe ver medio lleno. Así que, lo he roto, lo he tirado al suelo convirtiéndolo en un campo de minas para los que sólo saben vivir con los pies en la tierra. Se han quedado todos los cristales rotos en el suelo, se han convertido en mi reflejo.
Hace un mes que comenzó el otoño, en nuestro queridísimo y odiado septiembre; y muchísimo tiempo que paso de cambios de estaciones, que a mi me calientan los abrazos y me congelan las despedidas, sea cual sea la época del año.
Ya no te miento cuando te digo 'te quiero', yo todo lo hice por amor al arte, por amor a ti, mi obra de arte. Tendrían que conocerme para entenderme, que ya se de memoria cuando te estás preparando para volver a huir, para volverte a ir sin mi.
Nunca voy a llegar a tiempo, siempre voy a contrarreloj, no sería yo sin mis prisas, sin mis despistes, sin mis manías.
Conocerte es saber que tú no lloras, que no te quejas cuando suspiras sino cuando callas, es saber que no te da miedo la soledad sino que las personas te defrauden y que siempre preguntas sin saber la respuesta cuando ésta siempre es la misma.
Yo soy de las que no creen en el amor, ya no apuesto por él, apuesto al cero, que es lo único que tengo.

6 de octubre de 2014

Que la vida es algo así, sin sentido.

Y entendí que hay personas que brillan sin ser estrellas; que hay silencios que separan sin ser kilómetros; que la vida es así, sin sentido.
Que nos morimos por darle uno, un sentido con nombres y apellidos, un sentido que nos abrace por las noches.
Entendí que necesitaba tanto enamorarme como respirar, pensé que al igual que mueres cuando no respirar, mueres de otra forma cuando no amas, pensé que la gente ocultaba sus sentimientos porque tenían miedo de que le hiciesen daño. Y es que no hay nada peor que interrumpan tus sentimientos, tus sueños.
Es así como nos vestimos todos los días y miramos desde la distancia.
Ojalá pudiésemos elegir de quien enamorarnos, pero desgraciadamente eso no es así.
Y ya que estamos hablemos de mi incapacidad para olvidar personas, de lo valiosos que son los recuerdos. Que la vida no dura tanto como para estar perdiendo el tiempo con personas que no nos han valorado. Que hay que sonreír todos los días, llueva o haga sol, que las cosas llegan cuando menos lo esperamos, y que si siempre las estás esperando, sólo tardan en llegar un poquito más.

4 de octubre de 2014

Adiós

Hay cosas que son muy difíciles de cambiar, amistades que aunque se vuelven borrosas, siempre sientes. Amores que matan, o eso de que el amor cuando no muere mata, porque amores que matan nunca mueren. Personas que se han ido y sin embargo, su recuerdo está más vivo que nunca.

Sonrisas de melancolía y lágrimas de felicidad, por eso no entiendo porque siempre lo relacionamos con lo contrario. He visto llorar a mi madre cada vez que mi hermano triunfaba, y la he visto sonreír cuando el mundo se venía abajo.

Crecí siendo adulta, y cada vez soy más niña. No sabéis cuanto añoro mi inocencia, porque creía que todo era posible, porque sentía todas esas mariposas en el estómago y que ahora han vuelto a ser orugas.

También he sido espectadora, actriz y guionista, acabando a veces con el escenario o quemando el telón que no tenía ninguna culpa de que odiase el argumento.

He mentido  para no hacer daño y fui sincera para herir. Muchos han dudado de que no sería capaz de hacer algunas cosas, y luego, luego he brindado por ellos cuando he llegado a lo más alto. He sido creyente y he dudado de Dios y su mandato. No supe qué era el amor hasta que empecé a leer.

Por eso ahora me da tanto miedo mirar para atrás, y ver que algunos errores no sirvieron para nada, sino para darme cuenta que la vida es una guerra  que no tengo ni idea de luchar, aunque todavía me mantenga en pie. Y que respirar a veces puede ahogarte, y por eso odio tanto las despedidas, porque llevan un mensaje subliminal 'puede no haber mañana', porque de todas las palabras que me llevan al cielo, la única que me da miedo es adiós.

No por la puerta de atrás, sino dando un portazo.

Ahora todo es esto. Ahora es ahora, no después. Es este momento, mientras lees esto para tener que pararte a pensar en lo que lleva tanto tiempo dándote vueltas en la cabeza.

'NO POR LA PUERTA DE ATRÁS, SINO DANDO UN PORTAZO'

¿Por qué esta frase? Porque yo buscaba lo mismo que tu, buscaba la salida fácil, me iba por la puerta de atrás, sin decir nada, para que nadie se percatase de mi ausencia, esquivando los problemas como si de charcos se tratasen. Y no. No voy a seguir así, hay que ir de frente, siempre, con la cabeza alta, dando un portazo en la cara a todos aquellos que no creyeron en ti.

Porque ahora todo eres tú, y este es tu momento.