22 de octubre de 2014

Sálvese quien pueda.

Dicen que todos los días se aprende algo nuevo, hoy he aprendido a romper un vaso que nunca supe ver medio lleno. Así que, lo he roto, lo he tirado al suelo convirtiéndolo en un campo de minas para los que sólo saben vivir con los pies en la tierra. Se han quedado todos los cristales rotos en el suelo, se han convertido en mi reflejo.
Hace un mes que comenzó el otoño, en nuestro queridísimo y odiado septiembre; y muchísimo tiempo que paso de cambios de estaciones, que a mi me calientan los abrazos y me congelan las despedidas, sea cual sea la época del año.
Ya no te miento cuando te digo 'te quiero', yo todo lo hice por amor al arte, por amor a ti, mi obra de arte. Tendrían que conocerme para entenderme, que ya se de memoria cuando te estás preparando para volver a huir, para volverte a ir sin mi.
Nunca voy a llegar a tiempo, siempre voy a contrarreloj, no sería yo sin mis prisas, sin mis despistes, sin mis manías.
Conocerte es saber que tú no lloras, que no te quejas cuando suspiras sino cuando callas, es saber que no te da miedo la soledad sino que las personas te defrauden y que siempre preguntas sin saber la respuesta cuando ésta siempre es la misma.
Yo soy de las que no creen en el amor, ya no apuesto por él, apuesto al cero, que es lo único que tengo.

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