Te dije que le pidieses un deseo a esta chica fugaz, y me pediste que me quedase a tu lado en el día a día, ignorando que acababa de decirte que yo era fugaz. Nunca he sabido no serlo. Que por muy poco que nos guste lo que mejor se recuerda es un error, cuando te dejan errar en paz. Que yo estaba sumida en la más completa perfección. Raro que me queje de esto, en cada puerto un barco en el que escapar, y no me atreví a cogerlos. No me atreví ni si quiera con uno. Y tu te contentabas con eso, sin pensar en que los pensamientos son igual de infieles que los hechos. Sólo esperaba de ti que no esperases tanto de mi.
Hay personas por las que escribes, personas por las que borras y personas por las que tachas... Elige bien. Yo no lo hice, simplemente pasaste desapercibido. Siempre me han dicho que es mejor eso de que me coman por fuera que por dentro, y yo aquí, sin hacerles caso. Quién sabe lo que muerdo yo, que quizás muerdo mejor.
No estoy pidiendo una lucha constante, si no un pequeño combate, porque las cosas se disfrutan más cuando has luchado por ellas. Y por mucho que no me guste, que no os guste, llevo la razón. Es mucho más divertido si fuese así, potencialmente desastroso. Tu vida, tan ordenada, intentando hacer se un hueco en mi caos...
Y con esto saco la peor conclusión, lo consiguieron los anteriores, que es mejor ser una persona que destroza a ser una persona destrozada. No me acuerdo sólo de lo que quiero, también me olvido de lo que puedo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario