Sería muy pesimista empezar diciendo que soy un desastre, un desastre en todo lo formal, un desastre en la vida.
Pero soy la hermana de un genio, orgullosísima de serlo; soy la hija de una luchadora, ejemplo en la vida; soy Barcelona en una promesa, Madrid en un verso y Sevilla en todo su origen.
Soy la ilusión de Noviembre, el frío del invierno y el calor de un abrazo siempre que puedo. Soy una sonrisa, pero también de lágrima fácil, más alma que cuerpo y menos realidad que sueños. Contradictoria hasta los huesos.
Soy un viaje en autobús un viernes por la tarde, las seis y media en el sitio de siempre, ese 'mamá todo irá bien' que nunca dije pero que se lee entre líneas, y todos los 'te quiero' que no digo para evitar un 'yo también' como respuesta.
Porque soy un desastre, pero un desastre con la mejor suerte del mundo; y por eso soy.
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